A partir de experiencias personales y pintando directamente con las manos, Solano reinterpreta estéticas de los años 80, 90 y 2000. En sus obras se cruzan lo local con lo global y lo alternativo con la cultura de masas. Escoge personajes peculiares de la música, moda, cine, televisión, internet y revistas para reactivar un imaginario ligado a distintas etapas de su biografía.